Lejos, muy lejos, el olor del mar cerca a mi casa ya no lo siento, me encuentro en otra ciudad, también me encuentro cerca al mar (por causas que el destino ha de saber, siempre he vivido cerca al mar, o me he ubicado siempre cerca al mar), pero ésta ciudad no huele a mar.

El olor del mar se pierde entre perfumes caros, ruido de discotecas(fíjese ruido y no música), no sé, me siento un ser extraño, creo que algo se perdió en mí con el tiempo.

Antes veía estas cosas como objetos dorados, como el último cofre del reino, hoy son como el perfil de la sombra de un pasado meurtrier